Cabo de Gata es un sitio que ofrece unas condiciones óptimas para el buceo, sus fondos con zonas arenosas, zonas de vegetación y zonas de roca ofrecen variedad en cuanto a paisaje y tipo de animales que las habitan.

La visibilidad y limpieza de su agua es muy alta ya que se encuentra en una   zona protegida y de escasa población humana, pudiéndose ver bien a varios metros de distancia y observar uno de los fondos más ricos de nuestras costas.

Esta zona de España se caracteriza por tener unos inviernos muy suaves la práctica del buceo se realiza en casi cualquier época del año. Sus fondos de roca volcánica ofrecen extrañas formaciones y oscuras cuevas que los buceadores más experimentados disfrutarán explorando.

No se puede bucear libremente ya que al tratarse de una reserva marina es necesario un permiso para practicar buceo con equipo autónomo que se puede tramitar en la Subdelegación del Gobierno en Almería, en las oficinas del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar o en cualquiera de los números clubs de buceo que existen en el parque. En cada población del parque nos encontraremos con al menos un club de buceo que organiza visitas guiadas a sitios emblemáticos para el buceo de la zona como por ejemplo al barco hundido El Arna, a la Cueva del Francés, a las praderas de Posidonia o a la Piedra de los Meros.

 

 

 Otra manera de disfrutar del fondo marino sin tantas complicaciones es la práctica de buceo libre o snorkel. Esta modalidad que tan sólo requiere de un tubo de respiración, o snorkel, unas gafas de buceo y, opcionalmente, unas aletas, nos permite observar la vida marina a poca profundidad.

Buceando de  esta manera podemos tener  la cabeza bajo el agua y respirar por el tubo durante largos periodos sin perder la pista a los peces que nos rodean. Sin duda esta modalidad no ofrece la experiencia del buceo con equipo autónomo, pues los grandes peces y en cantidades se encuentran a cierta profundidad, pero sí que nos ofrece una actividad complementaria, y muy recomendable, al típico baño en la playa.